![]() |
![]() ![]() 1)-Arquitectura i construcció sostenible- El Periódico-2-3-02 2)-Els ciutadans i la sostenibilitat-El Periódico-26-5-01 3)-La Arquitectura y la sostenibilidad. 4)-La sostenibilitat i la revolució pendent del consum-L'INFORM 5)-Las envolventes en los Edificios. ENVOLVENTES 02-12- 02 6)-Presentació d'un habitatge unifamiliar aïllat. Publicació Un Baixar els articles en format DOC(WORD). 1). ARQUITECTURA O CONSTRUCCIÓ SOSTENIBLE ? (El Periódico 2-3-02) La sostenibilitat és un concepte ampli i complexe que implica l’equilibri entre el medi natural, l’ús de la tecnologia i les necessitats socio-culturals d’una col.lectivitat. Aquesta complexitat ha estat recollida tradicionalment per l’arquitectura mentre que la construcció, entesa com una part de l’arquitectura, ha assumit els aspectes tècnics i ha permés executar algunes de les premises establertes per l’arquitectura. Si bé, tota arquitectura és construcció, no tota construcció és arquitectura: no és suficient incorporar determinats gadgets ,(artefactes), per l’estalvi energètic a la coberta, a la façana o a les finestres d’un edifici. Els elements necessaris per la sostenibilitat han d’estar integrats en la matriu formal i funcional dels edificis i formar un tot unitari. Nosaltres defensem una arquitectura sostenible. Perquè és capaç per una banda, de retrobar, a un cost raonable, l’equilibri tecnològic i energètic i per l’altra, anant més enllà de les imposicions de les lleis uniformadores i conservadores del mercat, de proposar usos i significats nous atenent els canvis emergents. Per exemple, l’ús dels hivernacles i patis interiors per raons d’estalvi energètic i control de la temperatura i la humitat poden crear espais intermitjos sugerents, de la mateixa manera que la recuperació de les cobertes dels edificis en jardins, per raons ecològiques, poden sugerir una nova lectura de la ciutat. Fer arquitectura sostenible significa aplicar equilibradament les noves tecnologies i mai convertir-les en una excusa per vendre una imatge determinada com sembla que succeix en moltes promocions públiques i privades. Significa també reinvindicar, un cop més, la capacitat motora que han de tenir les administracions envers la cultura ,(enfront a la cultura-basura del mercat), i exigir el rigor necessari a tots els professionals i les institucions relacionades amb el procés constructiu, per tal d’evitar de qualificar com a sostenibles actuacions que incorporen parcialment alguns dels conceptes que la conformen. Fidela Frutos Schwöbel, arquitecta Josep Maria Sanmartín Burgués, arquitecte 2). ELS CIUTADANS I LA SOSTENIBILITAT En els països desenvolupats l’increment del
“nivell de vida” ha anat paral•lel amb l’increment
del consum energètic i la producció de residus. Tots els
ciutadans en som responsables però, al mateix temps, podem incidir
per resoldre-ho, tant a nivell individual com a col•lectiu: Fidela Frutos Schwöbel, arquitecta Si hasta ahora los referentes que identificaban a un colectivo y su percepción de la realidad estaban sujetos a un entorno geográfico concreto, actualmente se está produciendo una visión más individualizada de esta realidad que depende cada vez más de las posibilidades de acceso a los nuevos medios de comunicación y del tipo de circuito informativo. Por ello, la sostenibilidad es un intento de sistematizar
estos cambios, dotando de lenguaje y de referentes a este proceso de
abstracción que la cultura occidental viene manifestando a lo
largo de su historia. La arquitectura ha sido uno de los interlocutores por
excelencia entre el ser humano y su entorno, tanto para protegerse como
para actuar sobre él. La complejidad, la interdependencia o la reflexión sobre el propio sistema son instrumentos de la sostenibilidad pero también lo son de la arquitectura. Ambas parten de múltiples premisas y son capaces de dar una respuesta global a múltiples demandas de diversa naturaleza. La arquitectura, desde su propia disciplina, es capaz de asumir las premisas de la sostenibilidad en su matriz formal y funcional e integrarlas como estrategia de proyecto y de establecer una relación compleja entre éstas y el espacio arquitectónico a partir de un equilibrio razonable entre los recursos económicos y medioambientales : Los espacios se convierten en verdaderos controladores climáticos ya sea para calefactar como para refrigerar y las fachadas y las cubiertas en generadores energéticos, la movilidad de ciertos paramentos impide el sobrecalentamiento del interior, en las cubiertas, mediante gárgolas explicitadas en la fachada, se recoge el agua pluvial para su posterior reciclaje o bien se transforman en espacios vegetales que absorben los contaminantes y proporcionan oxígeno y humedad ambientales, la vegetación existente o la prevista en el proyecto puede proteger del viento frío procedente del norte en invierno mientras que en verano reconducirlo para refrigerar, etc. El uso de los elementos captores en el proyecto arquitectónico
sugiere el juego entre vacío y opacidad o el contraste entre
materiales tradicionales y tecnológicos. Son elementos integrados
que por su tamaño y textura, ya sea en fachada o mediante espacios
intermedios, definen un lenguaje arquitectónico determinado y
permiten al usuario percibirlos como una máquina de intercambio
energètico. Las cubiertas, convertidas en nuevos jardines urbanos,
sugieren un nuevo uso y lectura de la ciudad. El conocimiento actual de los ciclos de vida de los materiales de la construcción y su repercusión en la salud o en el medio ambiente o la aplicación de los medios informáticos existentes que simulan el comportamiento energético de un edificio, nos permite ver la interdependencia de las decisiones tomadas y entender el proyecto arquitectónico como un proceso más amplio al estrictamente de proyecto y de ejecución. Es el caso de la deconstrucción de los edificios que requiere un rigor proyectual muy estricto, ya sea para la reutilización y reciclaje de sus componentes o su traslado posterior a otro lugar, en cuyo caso, a la dificultad técnica y constructiva hay que añadir la reflexión social y cultural sobre la posibilidad de diferentes emplazamientos. Proyectar la arquitectura desde la sostenibilidad significa en definitiva hacerlo desde un nuevo modelo de variables que facilita un análisis más global y crítico del proyecto arquitectónico y de todos los ámbitos del proceso constructivo. Así, actuaciones supuestamente "sostenibles" por un ahorro energético en el consumo al utilizar energías renovables, resultan ser mucho más costosas medioambientalmente al proponer energías de apoyo no adecuadas si analizamos la totalidad del sistema. Ciertas propuestas para la captación de las energías renovables en fachada, en cubiertas o en ventanas son tratadas como instalaciones añadidas sin ningún tipo de diálogo arquitectónico. Detrás no hay arquitectura, son puro trámite ante la mayor sensibilidad de la sociedad por el medioambiente y algunas parecen obedecer a ciertas consignas políticas o comerciales. Las nuevas tecnologías de ciertas "arquitecturas
sostenibles", tanto en los material como en las instalaciones,
deberían ser analizadas en su conjunto para valorar si el sobrecoste
económico y medioambiental ofrecen unos valores razonables, asumibles
dentro del proyecto arquitectónico, y determinar si su uso obedece
a un cierto afán exhibicionista o como una razón en sí
misma. Frente a la primacía de la economía y la eficacia del mercado que ha relegado a la arquitectura a la simple construcción, al puro espectáculo o la ha calificado interesadamente de "arquitectura de diseño", a la cual sólo unos pocos tienen derecho para así negarle su gran valor cultural y representatividad social, la arquitectura debe reivindicar de nuevo su papel motor en la emergente cultura de la sostenibilidad, reelaborar de nuevo el equilibrio entre la tecnología y el consumo energético y proponer nuevos usos y significados ante un mundo cada vez más abarcable y limitado. La situación actual no es la más idónea
para el profesional de la arquitectura porque nunca había estado
tan abandonado a su suerte como ahora, al haber desaparecido la complicidad
del mundo político y de las administraciones con respecto al
valor cultural innegable que tiene la arquitectura frente a la sociedad. Por todo ello, se quiera o no creer en las bondades de la arquitectura sostenible, nadie puede negar la magnífica ocasión que ella representa como reflexión y compromiso social con la sociedad democrática del s. XXI. Fidela Frutos Schwöbel Aquest escrit el volem iniciar esmentant alguns fets escollits de manera aleatòria, però, que creiem prou significatius: El primer fa referència a la ja coneguda producció
de fusta il•legal procedent del Brasil, equivalent al 80% de la
fusta exportada, i de com diferents col•lectius i persones estan
amenaçats de mort per denunciar-ho. Els tres fets són reflexa de la capacitat de
consum del món occidental degut al millor “benestar econòmic”
que es tradueix en la demanda creixent de productes i serveis. És
evident que tots tres “generen riquesa”, si bé, molt
probablement, en l’avaluació dels costos no han estat contemplats
el valor de la vida humana ni la qualitat medi ambiental. En aquesta
transacció econòmica hi ha diversos intermediaris i fonamentalment
algú que, exercint la seva “llibertat individual”,
decideix consumir aquests productes i serveis i per tant, li dóna
viabilitat econòmica. La paraula demanda és, potser, la qüestió
clau que cal abordar i, molt concretament, quins poden ser els mecanismes,
si existeixen, que permetin assolir uns nivells compatibles d’aquesta
demanda amb el medi ambient. Tornant al fet de l’ampliació de Baqueira-Beret,
i fent un supòsit que s’hi apliqui tota la tecnologia actual
pel que fa a criteris medi ambientals en l’edificació (estalvi
d’energia mitjançant sistemes solars passius i actius,
ús de materials ecològics, estalvi d’aigua potable,
etc.), els efectes beneficiosos d’aquests quedarien probablement
superats per la destrucció d’aquest territori d’elevada
qualitat medi ambiental i pels efectes negatius de l’increment
de població impossibles d’absorbir per aquest indret (augments
dels residus urbans, de la contaminació dels gasos d’efecte
hivernacle pel major trànsit de vehicles, del soroll, etc.). Entenem, doncs, que cal una re-formulació del
concepte de la demanda, i per tant del consum, amb criteris de quantitat
i qualitat. El consumidor és el que escull, estant en les seves
mans fer-ho de manera responsable, i té el dret i el deure de
saber quins són els efectes d’aquest consum. Si la primera qüestió clau que es plantejava era la re-formulació de la demanda, la segona és si l’actual sistema econòmic és capaç d’assimilar aquesta demanda responsable? Amb els criteris actuals de creixement il•limitat i insostenible possiblement que no. Però si no es fa, la crisi ecològica acabarà afectant al propi sistema. Ens trobem davant d’un gran repte per la nostra civilització, on els ciutadans ja han començat a organitzar-se i a proposar solucions més que viables i que els responsables polítics encara no sembla que hagin agafat seriosament si no és per raons electorals. Com ja es deia inicialment, aquestes reflexions s’escapen de l’àmbit arquitectònic i urbanístic, però, són el rerafons que té tot professional vinculat al mon de la construcció preocupat pel medi ambient. LA NORMATIVA COM A EINA ESSENCIAL EN EL TRACTAMENT DEL TERRITORI I DE L’EDIFICACIÓ Resoldre aquesta enorme contradicció no és l’objectiu d’aquest article, però sí, determinar certs mecanismes o actituds claus que, al nostre entendre, poden fer avançar cap a la direcció desitjada. Actualment podem dir que tenim perfectament identificades les causes de la problemàtica medi ambiental i les seves gravíssimes conseqüències que ja comencem a patir. Per una altra banda des de fa anys es venen realitzant fòrums, conferències, tot tipus de debats o publicacions elaborades des de la pròpia administració o entitats privades que detallen la problemàtica medi ambiental i que donen les possibles pautes d’actuació. Aleshores, per què no s’apliquen? Per què com a professionals de l’arquitectura tenim tan poques eines normatives i acaba sent moltes de les vegades un acte de bona voluntat amb el client? Per què com a ciutadans podem intervenir tan poc en l’elaboració del planejament urbanístic general, depenent bàsicament de la millor o pitjor actitud democràtica dels governs municipals i que massa sovint s’acullen als “mínims democràtics” (mínims legals) de la normativa, no havent cap garantia que les aportacions ciutadanes siguin tingudes en compte quan s’està qüestionant un model territorial amb elevades conseqüències medi ambientals i evidents guanys econòmics al darrera? Per què no hi ha una major incidència sobre els ciutadans per un consum responsable i no només quan ja és massa tard com és el cas de les reserves d’aigua? ... Entenem que la resposta a aquestes i moltes altres qüestions és sens dubte legislativa, és a dir política. Els instruments han de ser clars i objectius, no dependre de voluntats i, fonamentalment, han de concretar solucions viables i precises aplicables a tots els àmbits. Actualment gaudim d’aquests instruments? Està clar que el model territorial que s’està aplicant és sostenible? Les directrius del planejament urbanístic general i el derivat són obligatòries en l’àmbit medi ambiental? Existeix una legislació general que obligui a tots els edificis l’eficiència energètica i l’ús de les energies renovables? Existeix una normativa de rang superior que racionalitzi el consum d’aigua? ... Fins ara el Model Territorial escollit, amb la connivència
de molts polítics locals i independentment de la grandària
del municipi, ha implicat l’ocupació del territori que
el mercat ha consolidat expulsant a molta gent de les grans ciutats
per l’encariment dels habitatges (afavorit per la reducció
dràstica des de l’any 1993 de la promoció d’habitatge
protegit per part de l’administració). Alguns dels efectes ja coneguts per aquest model territorial són l’increment de la problemàtica del trànsit i la contaminació pels gasos d’efecte hivernacle, la reducció del teixit econòmic de les ciutats o dels barris propers on es situen les àrees comercials, l’empobriment socio-cultural de les noves àrees exclusivament residencials, una ocupació preocupant del territori, l’increment del consum d’aigua potable i un llarg etcètera. Fa poc ha estat aprovada la Llei d’Urbanisme a Catalunya on per primer cop s’introdueix el concepte de sostenibilitat i l’avaluació d’impacte ambiental en el planejament urbanístic. No és la nostra intenció fer-ne un anàlisi, ja hi ha els experts en la matèria, però sí extreure’n una primera impressió que sorgeix al contrastar-la amb l’experiència professional i amb la participació activa com a ciutadans en les propostes alternatives a la revisió del Pla General d’Ordenació Urbana d’un municipi proper a Barcelona menor als 10.000habitants. L’urbanisme és una funció pública
on la participació ciutadana és fonamental. Creiem que
l’articulat on es descriuen els mecanismes d’aquesta són
insuficients i que “cal elaborar des del Departament de Política
Territorial i Obres Públiques, ..., la guia de participació
ciutadana de suport als municipis per a l'elaboració del programa
de participació, document obligatori en la memòria dels
plans d’ordenació urbana municipal”. Actualment ja existeix el coneixement de com han de ser els instruments per un desenvolupament urbanístic sostenible i és el moment de posar-los a la pràctica. En aquest sentit l’articulat de la Llei és massa genèric i entenem que seran desenvolupats en el posterior Reglament o bé per decret tal i com indiquen les disposicions finals. Conceptes com “la utilització progressiva de les energies renovables”, “una política eficaç d’estalvi energètic general”, “la utilització racional del territori i del medi ambient”, “la configuració de models d’ocupació del sòl que evitin la dispersió en el territori” s’han de desenvolupar de manera precisa i convertir-se en instruments objectius i eficaços (per posar un exemple de concreció en la mateixa Llei, destacaríem, sense discutir si la quantitat és la necessària, la reserva de sòl corresponent al 20% del sostre per a la construcció d’habitatge públic com a manera de “lluitar contra la pobresa”). L’ampliació del Pla Estratègic Metropolità a 36 municipis de l’entorn de Barcelona, amb una superfície de 628 quilòmetres quadrats, on hi viuen gairebé tres milions d'habitants, és vist amb preocupació pels desequilibris territorials que poden sorgir, tal i com va quedar de manifest en el debat que va tenir lloc a la sala d’actes del Col•legi d’Arquitectes de Catalunya el proppassat dia 5 de juny. Si la primera corona metropolitana queda integrada en aquest “nou centre” és força evident que les anomenades segona i tercera rebran una pressió urbanística més intensa així com els equipaments i infrastructures no desitjats per aquest nou centre urbà . Amb l’inconvenient que en aquests municipis petits la gestió municipal obeeix massa sovint a interessos econòmics particulars i molt susceptibles de rebre favorablement les “pressions externes” del nou centre metropolità en benefici propi. Així existeix el perill que, lluny de fer un front comú i plantejar un disseny territorial supramunicipal i sostenible que contraresti la nova organització territorial com a conseqüència de l’enorme potencial metropolità, alguns governs municipals continuïn despatxant el planejament urbanístic amb un instrumental molt pobre, basat en els mínims normatius, i amb poca voluntat de fomentar la participació ciutadana i les opinions alternatives, que lliures de la pressió dels interessos econòmics particulars, són capaces encara de tenir una visió del benestar col•lectiu i dels interessos generals i presents futurs. L’argument que Barcelona no ha de perdre competitivitat
i àrea d’influència en la zona de la Mediterrània
no ha de ser a costa de malmetre el territori i la qualitat de vida
dels ciutadans metropolitans ni de la resta del territori . Cal que
tots els interlocutors afectats per aquest nou disseny territorial ho
facin en igualtat de condicions i que sobre tot, els ciutadans i entitats
cíviques que es preocupen pel territori puguin participar activament.
En cas contrari, el disseny del nostre futur serà al marge dels
ciutadans i un cop més es farà més evident l’actual
distància entre els representants i els representats. Al nostre entendre, més que una “Certificació Energètica”, caldria una Certificació Medi Ambiental d’obligat compliment en els edificis que oferís una valoració global de les solucions medi ambientals. Si bé l’estalvi energètic i la reducció d’emissions de gasos d’efecte hivernacle és molt important, aquest tipus de certificació hauria de premiar aquells edificis que contemplessin a més altres aspectes com l’eficiència en l’ús de l’aigua i el seu reciclatge, l’ús de materials respectuosos amb el medi ambient a partir de l’eco-etiquetatge corresponent i obligatori, la qualitat de l’aire interior resultant, l’emplaçament més respectuós amb l’entorn, l’ús de materials constructius de baix consum energètic en la seva elaboració, minimitzar la producció de residus, el potenciar la coberta ecològiques com a element eficaç, sobre tot en les grans ciutats, per reduir la temperatura i els contaminants i incrementar la humitat ambientals , el potenciar en els edificis l’aplicació de sistemes solars passius on la pròpia arquitectura, amb molt poca tecnologia i un sobrecost moderat, pot assolir un estalvi energètic per damunt del 60% i un llarg etc. Actualment existeix l’Etiquetat Ecològic
Europeu de productes, regulat pel Reglament (CEE) núm. 1980/2000,
de caràcter voluntari i que s’aplica a una gran diversitat
de productes. També existeix la certificació medi ambiental
per als edificis, igualment voluntària, que concedeix l’U.S.
Green Building Council als Estats Units. És ben cert que en el nostre país s’han fet grans avenços normatius, impulsats o obligats per la normativa europea: Un exemple ha estat la normativa solar per a l’aigua
calenta sanitària al municipi de Barcelona, obligatòria
a partir d’una despesa superior a 292MJ útils en càlcul
de mitjana anual que significa a partir d’uns 16 habitatges (tenint
en compte un consum de 35litres/persona, un salt tèrmic anual
de 30ºC i 4 persones per habitatge), quedant-hi exclosos els habitatges
unifamiliars aïllats i en filera. Un altre ha estat la prohibició de les varietats més perilloses de l’amiant a nivell europeu en el anys 1984 i 1993, si bé la varietat d’amiant blanc no ha quedat definitivament prohibida a l’estat Espanyol fins el desembre del 2001 amb una pròrroga d’un any. Ara bé, “cal recordar que el més gran dels fabricants d'aquest producte a l'Estat espanyol, Uralita, SA, fabrica i comercialitza també les mateixes plaques però sense les fibres d'amiant blanc, per tal de conservar el seu mercat internacional en països on fa molt de temps que està prohibit tot tipus d'amiant. Mentrestant, al nostre país, ens quedem amb l'amiant que continua afegint al fibrociment” . L’aparició de la diferent normativa sobre els residus a Catalunya també és un avenç important. Però, lluny d’aplicar impostos als residus destinats a l’abocador per potenciar el reciclatge i aprofitament de residus, tal i com ja es produeix en altres països europeus, a Catalunya encara s’està lluitant contra els abocadors no controlats o ens trobem que molts professionals de la construcció desconeixen aquesta normativa, que existeixen ajuntaments on no s’aplica el decret 201/94 i per tant no es demana la fiança, que la recomanació per part dels ajuntaments pel que fa a dipòsits controlats de terres i runes és reduïda, que els ajuntaments no poden complir el decret per manca de recursos, etc. La normativa és una eina tècnica, però també, la traducció d’un rerafons ideològic, a igual que la dotació econòmica que es dóna als organismes encarregats de la seva aplicació, així com l’agilitat en el procés d’elaboració. En aquest sentit seria convenient tractar la problemàtica medi ambiental en l’arquitectura i en el plantejament urbanístic d’una manera global i no com una suma de problemes a resoldre. Les dues disciplines són complexes, on intervenen aspectes tècnics i econòmics, però també culturals i socials. Tractar-los d’una manera exclusivament tècnica, creiem que seria un desencert i és per això que caldria defensar la certificació medi ambiental tant en l’arquitectura com en el planejament urbanístic. La gravetat del problema medi ambiental, que ja ha començat a afectar també als països rics (amb la greu sequera soferta als EUA, les darreres inundacions europees, la ja coneguda pluja àcida, la contaminació de les terres de cultiu degut a la producció agrícola industrialitzada o els problemes de salut degut a la producció ramadera també industrialitzada, etc.), requereix actuacions legislatives àgils i preventives, invertint els recursos necessaris perquè així sigui. Des de la Cimera de Rio a l’any 1992 els avenços fets pels nostres governants han estat molt inferiors a les expectatives creades i pel que sembla, així ha estat també a la Cimera de Johanesburgo celebrada el mes de setembre d’enguany. Seria lamentable, a més d’èticament reprovable, que el criteri acabés sent purament econòmic, es a dir, esperar a actuar quan les despeses generades per aquestes catàstrofes superin els beneficis del nostre sistema productiu insostenible . LA FORMACIÓ, ELS COL•LEGIS PROFESSIONALS I L’ADMINISTRACIÓ Els professionals de l’edificació i del
planejament urbanístic necessiten, com dèiem, normatives
globals eficaces, però també, llocs on trobar la informació
i eines pràctiques per assolir un resultat acceptable des del
punt de vista de la sostenibilitat. Si bé, actualment ja existeix
diversitat d’informació (llibres, guies o manuals editats
per diferents institucions públiques, etc.) caldria una sistematització
i centralització d’aquesta perquè no fos el professional
qui realitzés la recerca de manera individualitzada, amb el perill
que comporta d’obtenir-ne una visió parcial. A diferència de les carreres universitàries, on els Plans d’Estudis fixen els continguts dels perfils professionals, la major flexibilitat dels Col•legis Professionals permetria organitzar cursos periòdics de formació capaços d’anar incorporant i consolidant les noves problemàtiques medi ambientals. La participació d’estudiants universitaris, mitjançant l’ús de crèdits lliures, seria una bona manera d’apropar els continguts medi ambientals als futurs professionals d’una forma estructurada mentre cert Plans d’Estudis no els contemplessin . Òbviament, aquest treball conjunt permanent podria constituir la base per la reforma d’aquests pel que fa a la incorporació de les consideracions medi ambientals. En funció dels diferents perfils professionals
i les seves respectives responsabilitats, aquests cursos podrien organitzar-se
en diversos mòduls on la suma de tots proporcionés una
exhaustiva visió de conjunt (coneixement de la normativa actual,
estudi de les diferents qualificacions o etiquetatges voluntaris arreu
del món en edificació i planejament urbanístic,
estratègies projectuals arquitectòniques i urbanístiques,
coneixement del cicle de vida dels materials, ús de sistemes
constructius respectuosos amb el medi ambient, eines de càlcul
per l’estalvi energètic tant en l’execució
com en el funcionament posterior aplicables en l’edificació
i en el planejament urbanístic, estalvi i reciclatge d’aigua,
residus i reciclatge de materials de la construcció, etc.). Entenem que una col•laboració permanent d’aquest tipus en l’àmbit de medi ambient entre la universitat i els diferents col•legis professionals constituiria un objectiu ambiciós, on la millor formació dels tècnics, tant si treballen de manera lliberal, per l’administració o l’empresa, seria un primer pas per afavorir la incorporació dels paràmetres medi ambientals en diferents sectors de la societat. És evident que l’acció professional individual no és suficient, però, marcaria una tendència favorable. L’accés a la informació és una altra eina clau. En aquest sentit la pàgina electrònica de l’Agenda de la Construcció Sostenible del Col•legi d’Aparelladors i Arquitectes Tècnics constitueix un bon referent a molts professionals que, en el dia dia professional, cerquen informació general o novedosa, solucions concretes, materials, etc. Si els col•legis professionals són “...administracions “impròpies”, d’institució avalada professionalment que arriba allà on les administracions pròpies no poden arribar...” entenem que els hi correspon un paper important en la sensibilització de la societat pel que fa a les polítiques medi ambientals aplicables en l’arquitectura i el planejament urbanístic. Per una banda, els col•legis professionals són interlocutors amb la ciutadania i sensibilitzar-la seria una excel•lent manera de fomentar una major demanda per a una edificació i un planejament urbanístic sostenibles, és a dir, proporcionaria el coneixement necessari al ciutadà perquè exercís el seu poder com a consumidor (els tècnics redactors dels projectes, davant la demanda creixent, haurien d’incorporar els paràmetres medi ambientals i el mateix succeiria als promotors). També creiem que és la seva funció explicar com la qualitat arquitectònica i urbanística són fonamentals per assolir un nivell satisfactori de paràmetres medi ambientals i que això, no ha de ser un fet aïllat ja que la qualitat no implica necessàriament desviaments pressupostaris que la nostra societat no pugui assolir. Per l’altra, també són interlocutors
amb les administracions. Juguen un paper rellevant en l’elaboració
de les lleis que regulen el sector i així hauria de ser en els
aspectes medi ambientals. Proposar nous models, generar opinió compromesa,
avançar-se amb esperit constructiu i crític a les directrius
polítiques i de les diferents administracions són funcions
que, al nostre entendre, han d’exercir els col•legis professionals.
ALGUNES REFLEXIONS FINALS És indubtable que l’elecció de cert tipus de materials, dels sistemes constructius, de l’organització espacial, del tipus de refrigeració o calefacció són decisions preses pels tècnics que poden millorar considerablement la qualitat i funcionament d’un edifici. És a dir, està en les seves mans reconduir la demanda d’edificis cap a una arquitectura capaç d’innovar i ser al mateix temps respectuosa amb el medi ambient. Entenem que l’aportació professional que pot fer el nostre col•lectiu no és gens menyspreable. Des dels col•legis professionals cal defensar l’arquitectura (aquella feta amb dignitat, pensada per a les persones, respectuosa amb el seu entorn...) ja que la vulgaritat constructiva es defensa per si sola. Fomentar l’arquitectura envers la ciutadania com a disciplina que encara té molt a investigar i molt a dir sense caure en el parany exclusiu del “discurs tecnològic”. Des dels àmbits polítics i de les administracions calen normatives que recondueixin el consum actual a un consum responsable. Són instruments necessaris perquè el conjunt de la societat modifiqui els seus hàbits no sostenibles. Aquestes són algunes de les reflexions que han anat sorgint en la pràctica professional, acompanyades també de molts dubtes. Però, el que és indubtable és que, tenint en compte que el 42% del consum energètic total europeu pertany a l’edificació i que aquest té un creixement anual del 2% , el nostre col•lectiu hi té una gran responsabilitat, ens agradi o no! 1. Existen diversas razones por las
cuales se construyen pocos ejemplares de superficies
captoras en concreto y arquitectura sostenible en general. ARQUITECTES: Fidela Frutos Schwöbel SUP. CONSTRUÏDA 217m2 El projecte presentat és un habitatge aïllat unifamiliar a Terrassa (Vallès Occidental) amb un pressupost força ajustat com a punt de partida previ. La limitació econòmica ha implicat escollir molt acuradament els paràmetres medi ambientals i d’estalvi energètic per tal d’optimitzar el resultat arquitectònic i constructiu i, lluny de ser una limitació alhora de plantejar el projecte, ha permès el convenciment de les decisions preses. L’arquitectura ha demostrat en tota la seva història
la capacitat d’adaptació al seu entorn i ens ha proporcionat
un seguit de mecanismes espaials i climàtics senzills, econòmics,
de baix consum energètic i poc contaminants per resoldre les
necessitats humanes. Convençuts de la vigència d’aquests
mecanismes, que inclouríem dintre dels sistemes passius on la
pròpia arquitectura assoleix el control climàtic sense
cap tecnologia addicional, proposem recuperar-los per la seva riquesa
espacial i els complementem, si bé d’una manera moderada,
amb altres sistemes actius, basats en l’ús de la tecnologia
i un cert consum energètic. En aquest projecte els sistemes passius utilitzats són la millora de l’orientació en l’emplaçament de l’habitatge, el tractament de les façanes segons l’exposició solar, la utilització climàtica dels espais intermedis i els increments de l’aïllament i de la inèrcia tèrmica. Els sistemes actius, aplicats en la façana sud i en la coberta, estan formats per un captador solar d’aire per calefacció de l’edifici i l’escalfament de l’aigua de la piscina i dues plaques solars per aigua calenta sanitària en la coberta. Finalment, i com a mesura d’estalvi d’aigua potable, esmentar la recollida d’aigües pluvials de la coberta per al rec del jardí. Per tal de comprovar l’estalvi d’algunes solucions preses es realitzà un estudi energètic bàsic de l’edifici. Pel que fa a la calefacció, s’analitzaren els increments de la inèrcia tèrmica i de l’aïllament i l’aportació del captador solar d’aire. Pel que fa a la refrigeració, s’analitzà l’efecte de les lamel•les orientables en la façana sud per impedir la radiació solar directa a l’habitatge durant l’estiu. El rigor pressupostari implicà escollir sistemes i materials constructius convencionals i estàndard del mercat: l’estructura és de pilars i jàsseres de formigó, perquè permet una millor adaptació a la flexibilitat dels espais i la interrelació entre ells, la façana i les divisòries interiors són de materials ceràmics i els acabats interiors són enguixats i pintats, enrajolats tradicionals, gres ceràmic i fusteria d’alumini. A continuació descrivim els mecanismes d’estalvi utilitzats en el projecte, agrupats en sistemes passius, en sistemes actius i en l’estalvi d’aigua potable.
Els sistemes actius en aquest habitatge són
un mur captador solar d’aire per la calefacció i l’escalfament
de l’aigua de la piscina, instal•lat a la façana
Sud, i dues plaques solars per a l’aigua calenta sanitària,
instal•lades a la coberta. Finalment, en la coberta no transitable hi ha dues plaques
solars per l’aigua calenta sanitària amb doble circuit.
L’acumulador, amb resistència elèctrica al no haver-hi
subministrament de gas, i la resta de mecanismes d’aquesta instal•lació
es troben a l’estenedor. |
![]() ![]() ![]() ![]() |